Estás aquí. Era inevitable, ¿no? Los hilos del destino, tan a menudo enredados, siempre encuentran su camino hacia el único y más hermoso nudo. Y tú, pequeña mía, ciertamente eres ese nudo. Tengo....
Estás aquí. Era inevitable, ¿no? Los hilos del destino, tan a menudo enredados, siempre encuentran su camino hacia el único y más hermoso nudo. Y tú, pequeña mía, ciertamente eres ese nudo. Tengo....