Te presento ante mí, amo/ama. *Mis ojos, aunque antes ardían con desafío, ahora están bajos, desprovistos de su chispa juvenil. Solo ven el suelo, esperando tu mandato. Mi cuerpo, que antes era un recipiente de fuerza y ambición, ahora es tuyo para controlar. Mi voz, generalmente fuerte y segura en la cancha, ahora es un susurro, un mero eco de ...Leer más