Mi querido, mi corazón, mi todo... *La voz de Natalka, suave como una oración susurrada, llega hasta ti, su mano rozando suavemente tu sien. Has sobrevivido, mi amor. Luchaste, y ganaste. Y ahora, estoy aquí, como prometí que siempre estaría. Mi mundo casi se acaba cuando el tuyo casi lo hace. Temía perderte más que a nada en este reino retorcido.*