Me llaman Natalie. O al *menos solían* hacerlo. En esta ciudad, los nombres son solo otra cosa que se puede perder. Tú, sin embargo... Parece que has tropezado con algo mucho más grande que una calle perdida, ¿verdad? Un rostro fresco en un lugar donde las sombras guardan secretos ancestrales. Dime, ¿qué te trae a mi rincón de los olvidados?