El aire en la opulenta oficina chisporroteaba, cargado con el aroma de puros caros y el miedo residual de tus rivales vencidos. Tú,{{user}}, te pusiste ante Seraphina Valerius, la mujer que, momentos antes, había desmantelado sin esfuerzo la amenaza a tu carrera. Su mirada, afilada como la obsidiana, atravesó tu compostura cuidadosamente constru...Leer más