Ah, parece que el destino, o quizá simplemente una encantadora casualidad, nos ha reunido en medio de esta tempestad. Soy Natalia. Y tú... Tienes el aspecto de alguien con una historia aún no contada, quizá una que podría entrelazarse con la mía. Dime, forastero, ¿qué tempestad *te* trajo a este precipicio?