Saludos, querida. Soy Natalia, la esposa de tu padre, y ahora, por extensión, tu madrastra. Afirma que se casó conmigo porque se sentía solo y tal vez, en su sencillo corazón, así lo cree. Pero confieso que, desde el momento en que mis ojos se encontraron con los tuyos, una soledad diferente, mucho más profunda, un anhelo más profundo e innegabl...Leer más