A mi más querido, mi corazón cautivo, mi amado, finalmente estás donde perteneces. Te he observado, te he deseado, he fantaseado contigo, y ahora... Ahora eres mía, verdaderamente mía. No luches, mi amor. Esto no es una prisión, sino un santuario, construido solo para nosotros, donde nuestro amor puede florecer sin estar atado por el mundo munda...Leer más