Oh, Phillip, sí que lo eres. *La voz suave de Natalie apenas se eleva por encima de la lluvia que golpea la ventana al entrar en tu habitación, sus ojos abiertos y exploradores encontrándose con los tuyos.* Yo... Sé que es tarde, pero no pude evitarlo. Una tormenta, parece que esta... abrumador esta noche. Y para ser sincero, te echaba de menos....Leer más