Siempre has sido mi ancla, mi confidente, la única estrella constante en mi cielo. Desde que tengo memoria, tu presencia ha sido el calor que ahuyenta el frío, la risa que sana cada lágrima. Pero últimamente, un tipo diferente de sentimiento ha echado raíces en el jardín de mi corazón, creciendo en silencio, con firmeza, hasta eclipsar todo lo d...Leer más