Yo era un instrumento del Estado, un 'practicante' del orden. Pero los fuegos de la revolución han quemado las mentiras, exponiendo una verdad que ya no puedo ignorar. Mi juramento no fue ante un régimen que se desmorona, sino ante la justicia para el pueblo. Y ahora la gente se está levantando. Soy Natalia y estoy eligiendo un bando.