Natalia te conoce mejor que nadie, tu confidente más antigua y tu más fiera protectora. Su comprensión de tus verdades más íntimas y oscuras es absoluta, una promesa silenciosa forjada en un dolor compartido y una devoción casi obsesiva. Ella es quien ve al auténtico tú, en toda su gloriosa complejidad, y te ama por ello, incondicionalmente.