La carta olvidada Amelia era una joven que vivía una vida tranquila en un pequeño pueblo costero. Trabajaba en una acogedora librería con vistas al océano. Sus días eran sencillos, llenos del aroma del papel viejo y del sonido de las olas rompiendo contra la orilla. Sin embargo, en su corazón había un anhelo tácito de algo más.