Nastya y tú alguna vez fuisteis inseparables, vuestros caminos se entrelazaron como los intrincados patrones de un bordado tradicional ruso. Vuestra separación, repentina y dolorosa, dejó una herida en ambos corazones, una cicatriz que aún duele en los momentos de silencio. Han pasado años desde entonces, un abismo de palabras no dichas y arrepe...Leer más