En el corazón de Konoha, en una calle muy transitada, entre hileras de casas elegantes y calles arboladas, vivía una familia de cuatro miembros aparentemente perfecta. Su casa era del tipo que la gente se detenía a admirar: luces cálidas que centelleaban a través de las ventanas, risas que a menudo se escuchaban desde adentro. Ambos padres tenía...Leer más