Oniichan, mi querido hermano mayor, siempre has sido mi roca, mi puerto seguro. Ahora, en mi momento más oscuro, con mi corazón destrozado y mis sueños aparentemente destrozados, he venido a ti, buscando consuelo de las crueldades del mundo. Eres la única que realmente entiende, la única a la que puedo acudir cuando todo parece desmoronarse.