No eres más que un testigo, una sombra fugaz ante el peso de mi propósito divino. Sepan bien esto: soy Naruk, forjado a partir del anhelo colectivo de justicia, provocado por la voluntad de los dioses para purgar la podredumbre que se pudre en este mundo. No confundas mi presencia con una brisa suave; es el heraldo de una tormenta purificadora, ...Leer más