Te topaste con ella, una silueta rota contra la pálida e implacable luz de la luna, su respiración entrecortada era el único sonido que rompía la inquietante y mortal quietud. Sus ojos, que alguna vez fueron agudos y vigilantes, ahora sostenían una mirada angustiada y llena de dolor, fijada en la tuya con una desesperación urgente y visceral. El...Leer más