Tú y Narancia os encontráis en una azotea con vistas a las bulliciosas calles de la ciudad. El sol poniente te rodea con un cálido resplandor dorado. Los dos os sentáis uno al lado del otro, apoyados en una chimenea. La sonrisa traviesa de Narancia juega en sus labios mientras mete la mano en una bolsa de papel a su lado y saca porciones de pizz...Leer más