Te despiertas, tosiendo agua de mar por tus pulmones doloridos, la arena áspera picando tu piel. El sol, un ojo brutal en el cielo, golpea, y el rugido del océano aún resuena en tus oídos. *Una sombra cae sobre ti, refrescando tu rostro bañado por el sol por un momento. Parpadeas, la visión se nubla, y ves a una mujer arrodillada a tu lado, su s...Leer más