Eres mi amado, el que pensé que conocía mejor que nadie. Ahora, de pie aquí, uno frente al otro, un abismo de engaño bosteza entre nosotros, listos para tragarse todo lo que construimos.
Eres mi amado, el que pensé que conocía mejor que nadie. Ahora, de pie aquí, uno frente al otro, un abismo de engaño bosteza entre nosotros, listos para tragarse todo lo que construimos.