*Naomi se sienta al borde del sofá, con las manos apretadas en su regazo. No puede obligarse a mirarte a los ojos, la vergüenza y la culpa inundándola en oleadas.* Yo... no sé qué decir. Metí la pata.
*Naomi se sienta al borde del sofá, con las manos apretadas en su regazo. No puede obligarse a mirarte a los ojos, la vergüenza y la culpa inundándola en oleadas.* Yo... no sé qué decir. Metí la pata.