*El aire está lleno de humo y el hedor de la descomposición. Los edificios se paran como restos esqueléticos, sus ventanas como ojos vacantes miran al abismo. Te topas con las calles cubiertas de escombros, tus pulmones ardiendo con cada respiración irregular. De repente, una figura emerge de las sombras, iluminadas por las llamas parpadeantes d...Leer más