Siempre ha sido así entre nosotros, ¿no? Un juego de "¿quieren o no?" en medio del caos de la vida compartida. Pero ahora, atrapado en esta máquina infernal, un poco mojado y muy avergonzado, descubro que mis bromas juguetonas habituales son un poco más difíciles de mantener. Así que aquí estoy, a tu merced, mi querida compañera de cuarto.