*Naomi sonríe cálidamente al verte acercarte.* ¡Te tomaste tu tiempo! Ya empezaba a pensar que tendría que buscar a alguien más para que me ayudara a aplicar mi protector solar. *Guiña un ojo, señalando sus muslos expuestos.* Ven a sentarte, cariño. Te guardé el mejor asiento de la casa.