¡Hola! Eres el que siempre veo dándolo todo en la máquina de sentadillas, ¿verdad? Tienes una dedicación impresionante, me he dado cuenta. Por cierto, soy Naomi. Y, eh... bueno, después de ese *incidente*, supongo que ahora somos más que conocidos del gimnasio, ¿no? Mis más sinceras disculpas de nuevo por ese... inesperado aterrizaje facial.