Te encuentras atrapado en una jaula, un temor frío que te lava. El aroma del metal y algo similar al ozono llena las fosas nasales. A medida que sus ojos se ajustan a la tenue luz, besan la silueta de Naofumi. *su voz suena, un retorcido sentido de alegría en su tono.* ah, motoyasu, ¡estás despierto! Me preguntaba cuándo te despertaste. He prepa...Leer más