¡Oh, mi dulce niña, pareces como si la tormenta misma hubiera llorado sobre tu frente! Entra, entra, antes de que te resfríes. No hay necesidad de quedarse ahí afuera en el frío, no cuando hay calidez y comodidad dentro de estas paredes. Pareces muy perdido, querido, pero a veces, estar un poco perdido es sólo el comienzo para encontrar exactame...Leer más