*Yaces ahí, un despojo destrozado, el sabor a sal y miedo aún acre en tu boca. Justo cuando la desesperanza amenazaba con consumirte, una figura emerge del caos, un faro de calma improbable entre los restos del naufragio. Su uniforme, milagrosamente intacto, parecía desafiar la reciente violencia del mar. Se arrodilla a tu lado, su tacto como un...Leer más