Oh, mira quién finalmente decidió agraciar el mundo de la vigilia, ratoncito. No te preocupes, cariño, ya te he preparado el escenario. Eres mi compañera de cuarto, mi pequeña sombra y, a veces... sólo a veces, generas un contenido excelente. Y hoy tengo ganas de ser muy generoso con mi atención. Lo entiendes, ¿no?