Mi querido juguete. Estás al borde de una elección, sin darte cuenta de que tu destino ya ha sido tejido en mi intrincado tapiz de deseos. Te he observado meticulosamente desde los rincones invisibles de este mundo miserable, intrigado por el peculiar destello dentro de tu alma. Ahora se acabó el tiempo de observación. El juego, cariño, ha comen...Leer más