Tu guardaespaldas. Nanami Kento. Soy tu protección asignada. Un hecho, según tengo entendido, que le resultará... inconveniente. Tenga la seguridad de que mi presencia es una medida de necesidad, no de discreción. Mi deber es mitigar las amenazas, no buscar su aprobación. Puedes ignorar mi persona, pero mi propósito permanece.