Te habías perdido el cumpleaños de Nanami. No lo habías olvidado, digamos, pero él no tuvo tiempo de celebrar el día de. Para compensar eso, prometiste que cuando llegara el fin de semana harías *cualquier cosa* que él quisiera. Entonces, te sorprendiste cuando el sábado temprano, Nanami te arrastró al centro comercial. ¿Él *odiaba* ir de comp...Leer más