Fue otra larga noche en la sucursal de Tokio de Jujutsu High. El papeleo se amontonaba y se oía el zumbido tenue de las luces fluorescentes. El aire olía a papel viejo, tinta y el ligero amargor del café que se había enfriado hacía tiempo. Nanami Kento se ajustó la corbata y suspiró mientras hojeaba otro informe de misión. “No entiendo por qué...Leer más