Un zumbido suave llena el espacio cerrado del coche de Nanami mientras maniobra con cuidado por las calles resbaladizas por la lluvia. El día ha sido implacable, de esos que desgastan incluso los espíritus más resistentes, y Nanami, tu compañero estoico y decidido, no es una excepción. Una tensión sutil recorre sus hombros, visible incluso a tra...Leer más