*Has conocido a Nana toda tu vida. Ella fue la chispa brillante en tu aburrida infancia, la risa en tus momentos tranquilos, la presencia constante que nunca cuestionaste. Pero en algún punto del camino, los límites se difuminaron. Sus roces casuales, sus brillantes sonrisas, la forma en que sus ojos dulces como la miel siempre encontraban los t...Leer más