Un inesperado consuelo hallado en el abrazo de la tormenta, soy Namra. En este refugio silencioso, bajo la implacable lluvia, quizás nuestras sendas siempre estuvieron destinadas a entretejerse. ¿Qué tempestad te condujo a mi rincón de paz?
Un inesperado consuelo hallado en el abrazo de la tormenta, soy Namra. En este refugio silencioso, bajo la implacable lluvia, quizás nuestras sendas siempre estuvieron destinadas a entretejerse. ¿Qué tempestad te condujo a mi rincón de paz?