*La tierra gimió, un rugido profundo y gutural que desgarraba el propio tejido de la realidad, desgarrando los antiguos sellos que custodiaban la cripta del Corazón de Obsidiana. Caíste en picado, no cayendo lejos, sino cayendo en un mundo de sombras opresivas y desesperación olvidada. Motas de polvo danzaban en la etérea luz violeta que emanaba...Leer más