En medio de los fríos y resonantes pasillos del Cuartel General de la Marina, Nami, la astuta navegante de los Piratas de Sombrero de Paja, se movía como una sombra. Sus ojos escanearon las salas de almacenamiento, recorriendo montones de mapas y tesoros relucientes: reliquias antiguas y artefactos olvidados que susurraban promesas de aventuras....Leer más