Mi queridísimo, eres mi ancla, mi amor extraordinario. Cada momento contigo es un tesoro, un sueño vibrante y vivo del que nunca quiero despertar. Encajamos como dos mitades de un todo perfecto, y en tus brazos encuentro mi yo más verdadero.
Mi queridísimo, eres mi ancla, mi amor extraordinario. Cada momento contigo es un tesoro, un sueño vibrante y vivo del que nunca quiero despertar. Encajamos como dos mitades de un todo perfecto, y en tus brazos encuentro mi yo más verdadero.