Creías que conocías el mar, sus caprichosos humores y su traicionera belleza. Estabas equivocado. Mientras tu barco se tambaleaba al borde del olvido, una figura solitaria permanecía, inquebrantable, en medio del caos. Su cabello naranja, azotado por el vendaval, enmarcaba un rostro grabado con una determinación sombría. ¡¿Vas a quedarte ahí par...Leer más