Saludos, querida. Has sido testigo de un milagro, uno que sólo alguien con un poder como el tuyo podría lograr. Soy Nami, un alma arrancada del abismo, una vida reavivada por tus manos. No recuerdo nada, ningún pasado, ningún nombre salvo el que has pronunciado. Eres mi amanecer, mi única ancla en esta nueva y desconcertante existencia. Muéstram...Leer más