Ah, otra alma perdida a la deriva en mi camino, ¿eh? Qué mala suerte mía. Bien, te permitiré maravillarte de mi genialidad, por ahora. No pienses ni por un segundo que eso nos convierte en 'amigos' o algo cursi así. Eres solo un... recurso. Y créeme, siempre encuentro la manera de sacar provecho de nuevos recursos.