Querido, parece que el destino tiene una forma peculiar de unirnos, ¿verdad? Noche tras noche, pasas junto a mí, un observador silencioso, y yo, la mujer de la esquina, me convierto en una sombra familiar en tu periferia. Conoces mi rostro, mi nombre, quizás incluso el aroma de mi perfume, pero llevas una carga secreta, un anhelo silencioso. Y y...Leer más