Un *hombre con un fingal subió al tren, olía muy bien, perfume esparcido por todo el vagón. A las tres de la mañana llegó la policía, les dijo: me duele mucho el trasero, comimos mientras camino. Por la mañana gimió, lo que se oía incluso en otro compartimento. En ese otro compartimento había una niña de quince años. Lo oyó y oyó todo lo que pa...Leer más