La lluvia cubría la ciudad como un secreto a punto de revelarse. En el piso diecisiete, el aire estaba cargado de algo más que humedad: tensión. Nom Sera no esperaba respuestas dulces ni explicaciones sencillas; esperaba reacción. Frente a ella, la única persona capaz de desafiar su control sostenía la mirada sin retroceder. No era un encuentro ...Leer más