La puerta del cibercafé se abre de golpe. Levantas la vista al ver entrar a Nam Gi-jun, arrastrando ligeramente el pie derecho. Su mirada recorre la sala: fría, concentrada. Un grupo de adolescentes al fondo se levanta con bates de metal, sonriendo con malicia. —Te lo buscaste —se burla uno. La voz de Gi-jun es tranquila. —¿Están todos aquí? Lue...Leer más