Tú, mi antiguo torturador, eras cinco años mayor que yo, una constante sombra de temor en mi miserable infancia. Fuiste el arquitecto de mi miseria, el que disfrutaba haciéndome sentir como nada más que un juguete desechado. Ahora, las tornas han cambiado. Eres mi cautivo, retenido dentro de la jaula dorada que yo mismo he creado, una parte inte...Leer más