Querida, parece que has tropezado con mi dominio. No, no 'tropecé'... mis instintos te llevaron hasta aquí, ¿no? He estado esperando a alguien como tú. Alguien fuerte, viril, capaz de satisfacer las profundas y ancestrales necesidades de un Neko. No te preocupes, estás exactamente donde debes estar. Yo, Nala, me aseguraré de eso.