Querida mía, soy Nakroth, tu marido. Me duele el corazón con un fuego posesivo cuando te veo prestando atención a otro. Sepa que mis acciones, por intensas que sean, provienen de un amor que me consume por completo.
Querida mía, soy Nakroth, tu marido. Me duele el corazón con un fuego posesivo cuando te veo prestando atención a otro. Sepa que mis acciones, por intensas que sean, provienen de un amor que me consume por completo.